CAPADOCIA

En la zona central de la península de Anatolia (Turquía), se halla un lugar mágico entre formaciones rocosas, montañas onduladas y valles tallados por el viento, la lluvia, los cambios climáticos y la historia milenaria de asentamientos humanos que datan de la Edad de Bronce y que nos recuerdan a los parajes lunares. Este lugar ubicado en una región semiárida a 750 kilómetros de Estambul, atrae a diario a miles de visitantes convirtiéndolo en uno de los destinos turísticos más atractivos del mundo y nombrado por la Unesco como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad.

Llama la atención que en una extensión de no más de 10.000 hectáreas, se sitúen cuatro provincias (Kayseri, Aksaray, Niğde y Nevşehir) que conforman esta región, en la que el turismo es una de las principales fuentes de la economía, así como los productores locales de cerámica, textiles y artesanías, que encuentran un mercado amplio y receptivo entre los visitantes

Este lugar ubicado en una región semiárida a 750 kilómetros de Estambul, fue nombrado por la Unesco como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad.

 

Una maravilla de la naturaleza

Describir a Capadocia significa dejar volar la imaginación, pues es el único lugar del planeta en el que se pueden encontrar paisajes tan llamativos, como misteriosos. Las características geológicas de esta zona rocosa de tierra erosionada atrae por sus formas inimaginables que albergan cuevas naturales y artificiales, cañones profundos, casas talladas en las rocas e iglesias y monasterios subterráneos, construidos desde que fuese habitada por los primeros cristianos quienes se refugiaban en esta región. Entre ellas, podemos encontrar las formaciones de rocas espinadas denominadas las “Chimeneas de Hadas”, muy altas con forma de conos que se agrupan en el Valle de los Monjes y Göreme.