Venecia, “El sereno canal de romantica luz…”

“El sereno canal de romantica luz…” sigue teniendo el encanto que hace soñar

Uno de los escenarios preferidos el cine, la literatura, la pintura y la música, es Venecia, y qué mejor fecha que la del Día de San Valentín para deleitarnos un poquito con cada paso que demos en este recorrido por la bellisima ciudad de los canales. Es una de las locaciones más románticas del mundo y una de las más turísticas de Italia, por eso miles de visitantes vienen a conocer su original arquitectura, su gastronomía y sus hermosos paisajes. Ha sido arduo poder elegir entre tantos lugares hermosos de la ciudad, pero hemos encontrado lo más atractivo de Venecia para darle un marco ideal al amor, y aunque San Marcos y el Palacio Ducal son casi obligatorios, el laberinto de callejuelas medievales y canales, es lo que hace a este destino tan especial, porque perderse entre una pequeña plaza o cruzar un hermoso puente, es irremediablemente inolvidable y romántico.

La plaza de San Marcos: Este es el encantador centro de Venecia. Toma de la mano a tu pareja y pasea sin prisa por el artístico pavimento, mientras se regodean en las galerías escuchando la música de las orquestas callejeras que tocan en la plaza, a la vez que admiran las hermosas cúpulas de la Basílica de San Marco y la elaborada ornamentación del Palacio Ducal. Luego, en la terraza del famoso Caffè Florian, tema de inspiración de la literatura y el cine, siéntense a saborear una taza de café. Luego dirijan sus pasos al campanario, a 99 metros por encima de la plaza, desde donde se observan el laberinto de techos rojos y el panorama se extiende hasta las montañas Dolomitas.

Góndola para dos: Al paso lento de la góndola por los canales y tomados de la mano, hagan un recorrido por los numerosas vías fluviales venecianas. Un viaje por el Gran Canale los obligará a pasar por debajo de cuatro de los más famosos puentes de La Serenísima: Rialto, la Academia, los Descalzos y la Constitución. Si eliges esta ruta, pasarán por el lado de importantes edificaciones como la imponente iglesia de Santa María de la Salud y el palacio Ca’ d’Oro, uno de los más antiguos de la ciudad.

Un viaje a las islas: El vaporetto es un autobús acuático muy popular en el bullicioso tránsito del concurrido estrecho fluvial. A bordo de uno de ellos puedes conocer las islas más importantes de la laguna de Venecia: Murano, Burano y Torcello, que aunque son poco visitadas por los turistas, esconden el encanto de catedrales antiguas con elaborados mosaicos, se encuentra la cuna del famoso cristal de Murano y se aprecia la belleza de las coloridas casas del pueblo de pescadores de Burano.

Las huellas de Casanova: Sería imperdonable estar en Venecia y no seguir las los pasos  de uno de los amantes más famosos de la historia: Giacomo Casanova. Un bar de la calle Do Spade, cerca del puente de Rialto, era el punto de encuentro del famoso galán con sus mujeres, y en la actualidad conserva un ambiente acogedor e informal, perfecto para saborear un vino veneto en sus mesas fabricadas a partir barriles.

Arte en la Iglesia del Frari: Los amantes del arte van a adorar esta antigua iglesia gótica que guarda las fabulosas obras de tema religioso del pintor veneciano Tiziano Vecellio. Está ubicada en el tranquilo barrio de San Polo, y se llega a ella atravesando callecitas escondidas y preciosas y quietas plazas, ideales para ir del brazo de tu pareja extasiados con el ambiente y el paisaje.

Dorsoduro: En este barrio de Venecia, los canales y las calles se estrechan para lugar bohemio y singular, tradicionalmente habitado por estudiantes y artistas, donde  se encuentra la zona estudiantil. En sus callejuelas se pueden comprar regalos tan románticos como las máscaras venecianas o preciosos adornos de cristal de Murano. Su centro de actividad está en el Campo Santa Margherita, repleto de mercadillos y bares. En las noches es uno de los mejores lugares para salir de fiesta, pues hay bares y restaurantes íntimos, con un ambiente propicio para el romance.